De E&E: los diretivos no saben transmitir la Estrategia
Aunque los directivos tienen claro cuál es la estrategia, cultura y misión de la empresa no logran que estos valores calen en la plantilla, según un informe de Viálogos.
Hoy por hoy la gestión de los intangibles se encuentra a medio camino entre la teoría y la práctica. "Las organizaciones miden su estrategia, sus valores corporativos y los resultados y los toman como una referencia para la gestión de las personas, pero no terminan de adaptarlos", explica José María Cuervo-Arango, consultor de Viálogos Capital Humano, a la vista de los datos que arroja el estudio Gestión de los intangibles en la empresa española 2006 que ha elaborado esta firma.
Un total de 189 directivos han aportado su opinión para realizar este informe, que se presenta este fin de semana en el 41 Congreso de Aedipe en Pamplona. El estudio refleja que el 44 por ciento de las compañías perciben déficits en la implantación de su estrategia.
¿El motivo? El 74 por ciento de los empleados consultados se siente comprometido con su compañía, pero sólo el 44 por ciento comprende su estrategia. Cuervo-Arango, señala que "aunque el profesional está satisfecho con su trabajo por motivos económicos, no comprende los objetivos de la empresa porque falla la comunicación. Esto es debido a que el responsable de diseñar la estrategia lo hace de forma errónea o no la comunica de manera adecuada".
La marca y la reputación corporativa
Los resultados del estudio también revelan datos interesantes en lo que se refiere a la marca –valores de diferenciación que se quieren comunicar al cliente– y a la reputación corporativa –aquello con que se asocia a la empresa más allá de los atributos de marca–. Sólo el 41 por ciento de las compañías diferencian entre ambos conceptos, lo que puede llevar a errores en las políticas que tienen que ver con el márketing interno y con la interacción que la compañía mantiene con sus grupos de interés.
La marca se transmite a los empleados en un 65 por ciento de los casos. Se debería aspirar a más: si el profesional no vive este concepto, dificílmente la trasladará al cliente. Por otra parte, de las empresas que investigan cómo se percibe su marca (32 por ciento), sólo la mitad, piensa que las conclusiones se aplican después internamente.
¿Y el talento? Según el informe, el 49 por ciento de las organizaciones lo considera un activo y en el 46 por ciento de los casos existe una política corporativa dirigida a su identificación, promoción y desarrollo. Esto no es coherente con el tópico de que los recursos humanos son el activo más importante.
También sorprende el concepto de liderazgo: en entornos cambiantes como el actual, sólo el 51 por ciento de las compañías considera que el papel principal del líder es transformar.


