Son las mismas razones que muchas veces no entendemos las que nos impulsan a realizar acciones que de repente cambian nuestra vida.
Durante mucho tiempo dedique días y noches a conocer el porqué de todas esas cosas, a conocer a las personas que saben o dicen que saben o que parece que saben de las personas y las cosas, sin obtener ningún resultado.
Ahora que sigo sin saber casi nada, he escrito en este breve diario algunas de las cosas que he aprendido y, por si sirviese de algo, también relato el cómo las he aprendido, personas y circunstancias que por ser yo un personaje como miles que te encuentras por la calle cada día, quizá te sean de alguna utilidad.
Es, sencillamente, cuestión de tiempo. A mi me gustaría, de algún modo, haber aprendido algunas o todas estas cosas hace algunos años, diez o quince, pero no fue así.
En el fondo escribo algo que me gustaría otro hubiese escrito y yo leído.
Navegar hacia el Norte es siempre avanzar, cambiar y mejorar, viajar hacia algo mejor y distinto.
Navegar hacia el Norte es estar en vigilia días y noches frente al timón, y muchas veces solo en medio del mar.
Navegar hacia el Norte es estar dispuesto a buscar el mejor viento sabiendo que siempre es el viento quien nos elige.



Porque el viento nos elige y la vidad pluralidad, cogiste el rumbo del norte; pero Rubén tu mismo lo has dicho, el viento elige, por qué no el este, oeste o sur,....en cualquiera puedes encontrar el avance. Lo importante es q disfrutes el viaje.
un beso