Tengo recuerdos de una persona cuya palabra preferida era: "es imposible". Todo era imposible, entregar el informe, ir a la reunión, subir los sueldos, alcanzar los objetivos, incorporar a una persona, terminar un proyecto,...
Pienso que el mismo desconocía su tendencia a "imposibilizarlo" todo.
No era ni mi jefe,ni un miembro de mi equipo, era como yo un director de Unidad de Negocio, dirgia su departamento y su vida bajo ese mismo lema, "es imposible".
Nada me retaba más que sus imposibles, me "ponía" conseguir todo lo que para el era imposible.
Algún tiempo después escribí para el está carta que hoy os escribo aquí:

Querido...:

Hoy te he recordado aunque te parezca imposible, si ha sido posible que las marvillas de la mente humana hayan conseguido que vuelvan a mi memoria algunas cosas que vivimos juntos, tres años que hicieron posible que borrara de mi diccionario la palabra imposible.

Aunque parecía no haber ninguna posibilidad, desde cero y en menos de un año creamos el departamento, y a pesar de algo y de alguno conseguimos superar los objetivos imposibles en un posible 125%.

Aquel enchufado, ignorante y vago que nos colaron en un desliz, que campaba por la oficina como por su cortijo y se pensaba descendiente de no sé qué, y que posiblemente si no hubiésemos hecho algo seguiría por allí ganando casi 100.000 y trabajando 0, duró también menos de un año y todo ello fue posible conversando civilizadamnete y siendo honestos.

Aquel proyecto, que más parecía un sueño que una posibilidad, y que antes de conocerlo con detalle dijiste que era imposible, fue, posiblemente el proyecto con más éxito de la compañía en los últimos cinco años. Y fue posible gracias al esfuerzo constante de un equipo de personas que siempre pensamos que era posible y a muchas horas sin sueño y a mucho soñar y también, porqué no, a algunas pesadillas. Pero fue posible.

Es posible que más de cinco años después sea difícil, pero no imposible, recuerdes todo aquello, pero con todo mi cariño te digo que lo fue, todo ello fue posible. Y si más tiempo tuviera, más cosas imposibles te contería, pero no será necesario.

Nunca es tarde y todo es posible. Te recuerdo una frase que en muchas ocasiones decía nuestro Director General refiriéndose a nuestro trabajo, "lo conseguimos proque no sabíamos que era imposible".

Años después, yo sigo aquí, como ´tú, pero en otro sitio, haciendo cosas imposibles, cada día, con ilusión, con energía, con constacia y sobre todo con la ayuda de otros que no creen en imposibles.

Aunque te parezca imposible, posiblemente trabajar junto a ti fue un apredizaje para mi muy importante, un reto, un esfuerzo, y hoy también una satisfacción.

Todos aquellos imposibles los recuerdo hoy con cariño, si también eso ha sido posible.

Con cariño trabajé contigo y con cariño te recuerdo. Miguel, los mejores días y los mayores éxitos están aún por llegar, te lo repito una vez más, "es posible, casi todo es posible".

Rubén